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Flores de cempasúchil de papel: color que puedes reutilizar

Un pompón de papel de china con volumen suficiente para una ofrenda, un tocado o una guirnalda.

Redacción Pasúchil · Actualizado el 19 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Ramo de flores de cempasúchil de papel naranja y amarillo en un jarro de barro.

Una flor para construir con las manos

La Secretaría de Agricultura identifica el cempasúchil como Tagetes erecta y describe su presencia en las ofrendas y su gama amarilla y naranja. Esta manualidad interpreta la densidad de sus pétalos mediante capas de papel; funciona como adorno y no reproduce el aroma de una flor natural.

Con seis u ocho capas puedes fabricar una flor de aproximadamente 12–14 cm de diámetro. Comienza con una sola pieza y ajusta el tamaño antes de cortar material para un ramo completo. El secreto está en levantar las capas de una en una, con paciencia.

Materiales para ocho flores

Calcula de 48 a 64 rectángulos de papel, según el volumen deseado. Puedes alternar dos tonos cercanos para dar profundidad. Para un tocado evita alambre expuesto y elige amarres textiles suaves.

  • Papel de china naranja y amarillo: rectángulos de 15 × 20 cm, seis u ocho por flor.
  • Hilo de algodón o cordón delgado: ocho tramos de 25 cm.
  • Tijeras, regla y lápiz; cinta verde de papel opcional.
  • Para tallos: limpiapipas verdes de 30 cm. Para una guirnalda: hilo adicional.
Cuatro pasos de la flor de papel: acordeón, amarre y redondeo, apertura de capas y montaje.
Los números de la ilustración corresponden a los pasos de la guía.

1 · Forma el acordeón

Apila las capas con los bordes alineados. Dobla una franja de aproximadamente 1.5 cm a lo largo del lado corto, gira el paquete y repite hacia el otro lado. Continúa hasta convertir todo el rectángulo en una tira de acordeón.

No hace falta que cada pliegue sea perfecto. Sí conviene que las capas sigan juntas para que el centro no se desarme. En una actividad grupal, una persona puede medir los rectángulos y otra hacer los pliegues, pero deja el desplegado para quien quiera terminar su propia flor.

2 · Amarra el centro y redondea

Dobla la tira por la mitad para ubicar el centro, vuelve a abrirla y amarra allí el hilo con un nudo firme. Deja las dos puntas para fijar la flor después. Redondea ambos extremos del acordeón con las tijeras.

Para una textura más fina puedes hacer pequeños cortes de 3–4 mm en los bordes redondeados, sin llegar al amarre. Evita cortar demasiadas capas a la vez si las tijeras se atoran; trabaja desde cada lado para mantener el control.

3 · Abre cada pétalo

Extiende una mitad del acordeón en forma de abanico. Levanta lentamente la primera capa hacia el centro, luego la segunda y así sucesivamente. Repite del otro lado. Si una capa se rasga, oculta la zona bajo la siguiente en lugar de tirar toda la pieza.

Gira la flor y separa los pliegues que quedaron pegados. Para una flor redonda, levanta capas hacia ambos lados; para pegarla sobre una superficie, concentra el volumen arriba y deja la parte posterior relativamente plana.

4 · Elige dónde colocarla

Para un ramo, rodea el amarre con el limpiapipas y cubre la unión con cinta verde. Para una guirnalda, ata la flor directamente al hilo. En un tocado, fija primero una base textil y comprueba que las flores no tapen la visión ni rocen los ojos.

Guarda las piezas en una caja amplia sin aplastarlas. Al año siguiente, abre el volumen con los dedos y sustituye solo las capas dañadas. Si deseas sumar el aroma y apoyar a productores, combina estas piezas reutilizables con flores naturales compradas de temporada.

Fuentes y lecturas

Consultadas en octubre de 2026.